El proyecto S. 1555/26 del Corredor Marítimo Austral propone una inversión estratégica en puertos, buques RO-RO y logística permanente entre Punta Loyola y Cañadón Alfa, sin pasar por Chile. Prioridad para mano de obra local, proveedores de Santa Cruz y tarifa diferencial para alimentos y residentes.

Con el foco puesto en la generación de empleo local e inversión productiva, el senador nacional José María Carambia presentó el proyecto de ley S. 1555/26 – Corredor Marítimo Austral Argentino, que transforma en ley operativa la conexión marítima soberana entre Santa Cruz y Tierra del Fuego.

La iniciativa no solo garantiza conectividad sin depender de Chile, sino que establece por ley que los barcos, las obras portuarias y la logística deben generar trabajo argentino.

«Podemos seguir discutiendo por qué Santa Cruz no despega, o podemos hacer lo que hace cualquier país serio: construir nuestros propios barcos, en nuestros astilleros, con nuestra gente. Este corredor es inversión, no gasto. Es trabajo en Punta Loyola, es movimiento para proveedores locales, es abaratar el costo de vida en la isla y darle a Santa Cruz el rol de puerta del Atlántico Sur», afirmó Carambia.

TRABAJO E INVERSIÓN, NO SOLO CONECTIVIDAD

El proyecto establece en su artículo 13 y 14 los siguientes ejes productivos:

1. Industria naval argentina: Los buques RO-RO y RO-PAX deberán construirse y mantenerse prioritariamente en astilleros nacionales, con mano de obra argentina.

2. Empleo patagónico: Prioridad de contratación para trabajadores y proveedores radicados en Santa Cruz y la Patagonia Austral para obras de rampas, terminales, vialidad, energía y servicios portuarios.

3. Inversión con fondo existente: No se crean nuevos impuestos. Se activa el Fondo Fiduciario del Cruce Marítimo del Sur (Decreto 1423/2015) para financiar puertos, compra y leasing de buques, y mantenimiento operativo.

4. Impacto en el costo de vida: El proyecto prevé tarifa patagónica diferencial para el transporte de alimentos, insumos industriales, combustibles y para residentes fueguinos, además de garantizar el traslado sanitario y educativo.

5. Operación todo el año: Servicio regular y continuo entre Punta Loyola (Santa Cruz) y Cañadón Alfa (Tierra del Fuego), terminando con la dependencia de los pasos fronterizos chilenos y las demoras climáticas de la barcaza.

«Hoy un productor de Río Gallegos que quiere mandar su carga a Río Grande tiene que cruzar cuatro aduanas chilenas. Pierde tiempo, paga en dólares y depende de otro país. Con este corredor, la plata queda acá. En trabajo local, en logística local, en inversión local. Es la obra estratégica que Santa Cruz y Tierra del Fuego esperan hace 15 años», agregó el senador.

El proyecto declara toda la infraestructura como de interés público nacional, estratégico y prioritario y fija un plazo de 180 días para que el Ejecutivo presente el plan de factibilidad y el cronograma de obras.