Dos heridos, dos incendios y una empresa subcontratista de servicios gastronómicos que demuestra la falta de interés por la integridad física y seguridad de sus trabajadores.

Tras el incidente producido en el yacimiento Batería Recepción Magallanes (BRM) del Área Magallanes, donde se produjo un principio de incendio en uno de los módulo habitacionales que se encontraba fuera de servicio y dejo el saldo de dos trabajadores petroleros con quemaduras que derivaron en la internación en la unidad de terapia intensiva de Rio Gallegos y luego uno de ellos fuera trasladado de urgencia en avión sanitario hacia la ciudad de Buenos Aires para continuar con su tratamiento; siendo que los trabajadores desempeñaban sus tareas normales y habituales como mozo y mucamo pero la empresa propiamente dicha con la finalidad de abaratar costos, pasando por alto las condiciones de seguridad y trabajo, y sin respetar el convenio colectivo de trabajo bajo el cual los trabajadores cumplen sus funciones en los yacimientos, realizaron acuerdos extra convencionales a espaldas del Sindicato Petrolero que respalda a los trabajadores, obligándolos a realizar tareas que debían ser llevadas adelante por operarios del sector de mantenimiento de edilicios.

Ahora, la empresa gastronómica suma un nuevo accidente de importantes magnitudes en la mina de oro y plata Veladero, en la Provincia de San Juan. Mas precisamente sucedió en el campamento Los Amarillos que hay en la mina Veladero, lugar donde duermen y comen los empleados que trabajan en el yacimiento, donde se originó un incendio de magnitud en el sector de la cocina y si bien no hubo trabajadores afectados, si hubo que lamentar importantes daños materiales.

La sumatoria de incidentes que registra la firma empresarial demuestra la desidia y el incumplimiento de las condiciones de seguridad e inversión suficientes y necesarias para realizar cualquier tipo de actividad y operación en la provincia, ya que pone en riesgo la integridad física y la seguridad de los trabajadores.