El titular del SIPGER calificó como insuficiente e injusto el plan de inversión presentado por Pan American Energy y advirtió que la organización no permitirá que la compañía obtenga más años de concesión sin garantizar inversiones, actividad y puestos de trabajo para los santacruceños. El reclamo será llevado a la Cámara de Diputados y los trabajadores movilizarán en Río Gallegos cuando se trate la ampliación.

Del encuentro con representantes de PAE participaron el secretario general del SIPGER, Rafael Güenchenen, el secretario adjunto, Nallib Rivera, y el secretario gremial, Carlos Monsalvo. Durante la reunión, la operadora expuso los lineamientos previstos para la continuidad de las áreas que explota en Santa Cruz.

El documento mantiene sin cambios las dotaciones provenientes de otras provincias y reserva la contratación de trabajadores santacruceños para eventuales incorporaciones futuras. El SIPGER rechazó esa interpretación porque la Ley Provincial 3141, modificada por la Ley 3960, alcanza a la actividad que PAE desarrolla actualmente dentro de Santa Cruz. Los plazos propuestos y el alcance de los compromisos asumidos tampoco responden a la urgencia laboral ni a la necesidad de recuperar actividad en las localidades petroleras.

“Durante la conciliación obligatoria, los representantes de PAE nos miraron a la cara y asumieron el compromiso de revisar las dotaciones. Hoy les faltan el respeto a los trabajadores petroleros y a todo el pueblo de Santa Cruz. La ley tiene que cumplirse y ninguna empresa puede decidir si le conviene respetarla. El Sindicato acató la resolución, sostuvo el diálogo y esperó una respuesta. PAE contestó manteniendo exactamente la situación que había prometido revisar. No se lo vamos a permitir. Se terminó el tiempo de las reuniones utilizadas para postergar decisiones mientras la operadora negocia la extensión de los plazos con un Gobierno provincial que vuelve a mirar para otro lado. Si creen que van a cansar a los trabajadores o empujarnos a aceptar un hecho consumado, todavía no entendieron la fuerza de este Sindicato”, afirmó Güenchenen.

El estado de alerta y movilización comienza a regir de manera inmediata. PAE deberá reformular el documento si pretende que la organización vuelva a analizarlo. La Comisión Directiva, los cuerpos orgánicos y los delegados definirán las acciones del plan de lucha. Las medidas de fuerza forman parte de las decisiones que podrá adoptar el SIPGER si la compañía insiste en avanzar bajo las mismas condiciones.

Antes del tratamiento legislativo, el Sindicato solicitará reuniones con todos los bloques de la Cámara de Diputados para presentar los fundamentos de su rechazo.
Cada sector político deberá fijar una posición frente a una operadora que pretende prolongar su permanencia en la provincia sin corregir la situación que originó el conflicto.

Los trabajadores movilizarán frente a la Legislatura en Río Gallegos cuando la ampliación sea remitida para su tratamiento. El SIPGER hará pública la posición de cada diputado y señalará a quienes acompañen una propuesta contraria al empleo santacruceño.

“Que nadie espere una votación silenciosa entre cuatro paredes. Los trabajadores vamos a estar frente a la Cámara y cada diputado tendrá que decidir conociendo las consecuencias de lo que está votando. Quien levante la mano para darle más años a PAE bajo estas condiciones estará eligiendo a la operadora por encima de las familias que necesitan trabajo. Vamos a defender nuestros puestos en las mesas de discusión, en los yacimientos y en la calle. Esta pelea la vamos a dar con toda la fuerza”, concluyó Güenchenen.